Volver (o comenzar) al encuentro lento y consiente

Volver (o comenzar) al encuentro lento y consiente

¿Cuándo fue la última vez que duramos más de una hora explorando el cuerpo de quien amamos?

 En la actualidad, en un mundo acelerado, que busca respuestas rápidas e inmediatas, sencillas y prácticas, para intentar acomodar muchas obligaciones en un mismo día. Y cada díase desarrolla de manera acelerada, completamente  ocupado, lleno de cosas…no es casual que comencemos a ver el encuentro sexual como una cosa más que chequear de nuestra lista. Hemos impregnado un encuentro afectivo y profundo también de aceleramiento, y entonces no es casual que para nosotrosel mismo se haya ido agotando, este no sobrevive mucho tiempo en ese ámbito, no se puede convertir algo sagrado en una mera tarea, allí perdemos.

La sexualidad y el erotismo es el más acerca de la calidad, que de la cantidad; por tanto preguntémonos ¿cuándo fue la última vez que nos tomamos el tiempo para parar el encuentro y tan solo oler a nuestra pareja, hacerle un masaje con el simple propósito de sentirla o de sentirlo, besarle todo el cuerpo sin buscar más propósito que el de disfrutarlo, hace cuanto las caricias fueron los protagonistas de la noche, mucho antes que la misma penetración?

Los y las incito a proponer un espacio consiente e intencionado con su pareja (esto merita entonces hablarlo con él o ella, acordarlo), para volver a conectarse en un nivel más erótico, más pausado, más profundo…quizás podemos encontrar allí sensaciones que hace mucho dejamos de sentir, podemos volver (o inclusive a comenzar) a vivenciar diferente el espacio, y su cuerpo, de manera más significativa, más placentera; así hayan pasado 20 años, volvamos a descubrirla.

Sexóloga Marianela Arias